Con una dosis de fortuna, los Rojinegros rescataron el empate a uno ante
Pumas, luego de que los Felinos fueron condescendientes en el segundo
tiempo. En un partido con una carente idea ofensiva, ambos clubes
dejaron más dudas que certezas en este debut de Liga.
El balón rodó en el Estadio Jalisco por primera vez en la nueva Liga MX,
con dos equipos ávidos de arrancar bien el torneo. Atlas y Pumas
mostraron algunos "chispazos", pero de arranque, la fortuna fue para la
visita, y a cierre para los Zorros.
Tan pronto llegó el minuto 7 del partido, cuando el ánimo decayó para la
mayoría de los asistentes en el inmueble tapatío. Un error en la salida
rojinegra provocó el 0-1 a favor de la UNAM. Héctor Mancilla equivocó
el pase y le entregó el esférico a Martín Bravo, quien condujo por el
centro y sacó un disparo potente que se incrustó en la meta atlista, a
pesar del vuelo de Miguel Pinto.
Ya con el marcador en contra, los Zorros no fueron capaces de hacer
valer su peso ofensivo, debido a que su ataque se basó en desbordar por
los costados a través de Luis Alonso Sandoval y Gregorio Torres, pero en
ninguna ocasión con claridad, incluso, la pelota estuvo alejada de
Héctor Mancilla.
No obstante, la oportunidad más peligrosa de Atlas fue al 26’, gracias a
que el delantero chileno retuvo el balón en el área, tocó para atrás a
Juan Pablo Vigón, y éste sacó un disparo que se dirigía a gol, pero
Marco Palacios evitó la caída de su arco. Con esto, los universitarios
se fueron arriba al medio tiempo.
Para la segunda mitad Juan Carlos Chávez mandó toda su artillería al
terreno de juego. Con el ingreso de Matías Vuoso y Luis Bolaños, Atlas
tuvo más la pelota y fue más incisivo, pero aún carente de idea en la
última zona. En un par de ocasiones, los Zorros pidieron que se les
marcara pena máxima, sin embargo, Miguel Ángel Ortega dejó correr la
jugada en ambas opciones.
Como respuesta, Joaquín del Olmo le dio minutos de juego al atacante
español, Luis García, pero poco pudo hacer, dado que las pocas
aproximaciones de los Felinos, fueron por conducto de su hombre más
desequilibrante, Martín Bravo.
En el último suspiro del encuentro, al 85’, Atlas fue recompensado. Tras
un cobro de esquina cerrado, Facundo Erpen rozó la pelota en su remate,
pero el guardameta "Pikolin II" metió la pelota en propio puerta al
tratar de rechazar con el puño y con ello la explosión en júbilo de La
Fiel presente en el inmueble.
Así, estos dos equipos que generaron buenas expectativas al reforzarse
de manera importante para este Apertura 2012 quedaron a deber, pocos
goles, pocas emociones, pero al final un punto que les sirve para romper
el cero en este arranque de la nueva Liga MX.
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